Tu modelo de sprite 3D se siente pesado con shaders complejos, generalmente porque los shaders complejos aumentan la carga de trabajo de la GPU. Añaden más cálculos a nivel de píxel, como la mezcla de texturas, la iluminación en tiempo real o los efectos procedurales. Los shaders controlan la apariencia de la superficie de un modelo, por lo que los más complejos obligan a la GPU a procesar pasos adicionales para cada píxel, lo que ralentiza el rendimiento. Para solucionar esto sin perder imágenes clave, simplifica el shader: reduce las capas de textura, usa iluminación precalculada o elimina efectos innecesarios para aligerar la carga de la GPU.

