El proceso de agregar iluminación y sombras a un modelo 3D generalmente involucra tres pasos clave: configurar las fuentes de luz, configurar las propiedades de la sombra y renderizar el efecto final.
Primero, configure las fuentes de luz. Los tipos comunes incluyen direccionales (similares al sol, rayos paralelos), puntuales (omnidireccionales, que emiten luz desde un solo punto) o focos (enfocados, en forma de cono), elegidos según las necesidades de la escena.
A continuación, configure las propiedades de la sombra. Ajuste parámetros como la suavidad de la sombra (bordes difuminados para mayor realismo), la resolución (claridad de los detalles de la sombra) y la distancia de la sombra (hasta dónde se extienden las sombras desde el objeto) para que coincida con el entorno, como en juegos o animaciones.
Finalmente, renderiza el modelo. Este paso procesa los datos de luz y sombra para generar la imagen final, mejorando la profundidad y el realismo al simular cómo la luz interactúa con las superficies.

