Los modelos 3D humanoides en las películas crean personajes imposibles para los actores en vivo (como criaturas fantásticas, extraterrestres o estrellas rejuvenecidas) y brindan a los cineastas un control preciso y flexible sobre las imágenes y los movimientos.
Ellos dan vida a roles no humanos. Piense en Gollum en *El Señor de los Anillos*. O alteran la edad de los actores sin maquillaje práctico. También permiten a los equipos ajustar las expresiones faciales, los trajes o la textura de la piel digitalmente más rápido que con efectos físicos, y utilizar dobles digitales para acrobacias peligrosas.
En resumen, estos modelos convierten la captura de movimiento o las ideas creativas en magia en pantalla, haciendo que la narración de historias sea más ilimitada sin necesidad de configuraciones prácticas complejas.

