La texturización PBR se diferencia de las técnicas de texturización tradicionales principalmente al centrarse en interacciones luz-superficie físicamente precisas en lugar de una aproximación artística.
Simula el comportamiento de la luz utilizando las propiedades inherentes del material.
Esto conduce a diferencias clave de consistencia: PBR garantiza el realismo en diversas condiciones de luz, mientras que la texturización tradicional puede parecer poco natural o requerir reelaboración cuando cambia la iluminación.
En uso práctico, como en juegos, películas o visualización arquitectónica, PBR ofrece resultados más realistas y adaptables, lo que lo hace ideal para crear activos 3D realistas.

