La visualización de productos en 3D varía en propósito y forma a través de las etapas del embudo de ventas, adaptada para impulsar el compromiso en cada paso. En la etapa de concienciación, los renders 3D llamativos o las animaciones cortas resaltan la apariencia única del producto para despertar el interés inicial. En la etapa de consideración, los modelos 3D interactivos, que permiten el zoom, la rotación o la activación de funciones, ayudan a los usuarios a explorar en profundidad los detalles, la funcionalidad y la calidad. En la etapa de decisión, las vistas previas 3D integradas en AR o las pruebas virtuales simulan el uso en el mundo real, reduciendo la indecisión de compra y aumentando la confianza en la conversión.

