Los normales en los modelos 3D son difíciles porque dependen de bordes y caras de malla limpias. Pequeñas inconsistencias interrumpen la iluminación, haciendo que las correcciones se sientan como un proceso de ensayo y error. Los normales definen la dirección de una superficie. Si tu malla tiene caras invertidas, bordes superpuestos o bordes duros/suaves poco claros, los normales se confunden, lo que lleva a sombras poco naturales o manchas brillantes. También tienes que equilibrar la corrección de estos problemas con el mantenimiento de la edición del modelo, lo que añade complejidad. Empieza de forma sencilla: usa un cubo, prueba la herramienta de "recalcular normales" de tu software para corregir las caras oscuras, y luego ajusta la dureza de los bordes. Esto desarrolla la intuición sin abrumarte con modelos complejos.

