Cuando tu modelo de ojo 3D se ve extraño, generalmente se debe a tres problemas clave: una topología deficiente (flujo de bordes poco natural alrededor de los párpados/orbita), y proporciones desajustadas.
Una topología deficiente causa deformaciones extrañas, como por ejemplo, tapas que no se cierran suavemente cuando están animadas. Las proporciones incorrectas rompes el realismo (los ojos humanos muestran aproximadamente un tercio del iris, por lo que si es demasiado grande o pequeño, se ve fuera de lugar). El sombreado plano no logra imitar la superficie reflectante y húmeda del ojo.
Arreglélo superponiendo tu modelo sobre una referencia real del ojo para las proporciones, ajustando los bucles de bordes para seguir las curvas naturales (para la topología) y ajustando los materiales: alto brillo especular para el lustre, baja rugosidad para un aspecto húmedo.

