Tus modelos 3D de joyería resultan en un prototipo físico aburrido porque carecen de texturas de superficie detalladas, simulaciones de materiales precisas o matices de diseño sutiles (como biseles de borde o profundidad de grabado).
Los modelos que ignoran el comportamiento material del mundo real, como por ejemplo, cómo el metal atrapa la luz o las piedras preciosas brillan, o que pasan por alto los detalles táctiles/visuales finos, pierden profundidad cuando se traducen a formas físicas (mediante fundición o impresión 3D).
Para solucionar esto, intente agregar mapas de textura simples.

