La direccionalidad de la luz en los modelos 3D es fundamental para mejorar el realismo visual y la percepción espacial al dar forma a las sombras, los reflejos y los detalles de la superficie.
- Revela detalles de la superficie: Dirige la luz para enfatizar las variaciones de textura, haciendo que las superficies planas o simples parezcan tener capas y sean realistas. - Crea profundidad espacial: Contrasta la luz y la sombra en áreas convexas/cóncavas, ayudando a los espectadores a distinguir la profundidad y la forma. - Aumenta el realismo: Imita el comportamiento de la luz natural, alineando los modelos 3D con la lógica visual del mundo real para una apariencia coherente e inmersiva.

