Los normales son vitales en los modelos 3D, ya que rigen las interacciones entre la superficie y la luz, influyendo directamente en la calidad de la renderización y el realismo visual.
Definen la dirección hacia la que mira una superficie, lo que permite a los motores de renderizado calcular efectos de iluminación como reflejos, sombras y resaltados. Esto es fundamental para que las superficies aparezcan suaves, texturizadas o tridimensionales en juegos, películas o simulaciones.
Las normales incorrectas a menudo causan problemas de renderizado.

