Al pasar del modelado 3D tradicional a la impresión 3D, surgen desafíos únicos debido al comportamiento físico del material y las limitaciones del proceso de fabricación, a diferencia del enfoque del modelado 3D en la geometría digital. Las principales diferencias incluyen: - **Limitaciones del material**: Problemas como la contracción, la deformación o la mala adherencia de las capas pueden comprometer la resistencia de la pieza, una preocupación que no existe en los modelos puramente digitales. - **Soportes estructurales**: Los diseños que sobresalen requieren soportes temporales, lo que agrega trabajo de postprocesamiento que no es necesario en el modelado 3D. - **Compromisos entre velocidad y calidad**: Las impresiones más rápidas a menudo reducen la suavidad de la superficie, un equilibrio irrelevante en el diseño digital.
Para mitigar estos problemas, utilice software de corte para simular la imprimibilidad y probar primero pequeños prototipos, uniendo el diseño digital con la producción física.

