Para texturizar un modelo 3D, primero desempaquetarlo UV (convertir la superficie 3D en un diseño 2D) y luego aplicar archivos de textura.
El desempaquetado UV evita la distorsión de la textura, por lo que los patrones como la tela o la madera se alinean sin problemas en las partes curvas.
Los mapas de textura agregan realismo: los mapas de color establecen el aspecto básico (tono de la piel, pintura de la pared), los mapas normales crean profundidad (arañazos, arrugas) y los mapas especulares controlan el brillo (metal brillante, tela mate).
Este proceso se utiliza en juegos (pieles de personajes), animación (accesorios) y VFX (entornos) para hacer que los modelos se sientan tangibles.
Los principiantes pueden comenzar con Blender: su Editor UV y el modo Pintura de Texturas te permiten desenvolver fácilmente y pintar texturas directamente en el modelo, sin necesidad de habilidades avanzadas.

