La dispersión subsuperficial mejora el realismo de los materiales 3D al simular cómo la luz penetra, se dispersa internamente y sale de las superficies translúcidas o semitransparentes, imitando el comportamiento natural de la luz.
Es fundamental para materiales como la piel humana, la cera, el mármol o la leche: a diferencia de la reflexión solo en la superficie, la luz viaja a través de estos materiales, creando suaves gradientes de color, sutiles sangrados de color y un «brillo» realista que hace que el material parezca más natural.
Para los artistas 3D, ajustar los parámetros de dispersión subsuperficial.

