El flujo de bordes afecta directamente la calidad visual y la funcionalidad de un modelo 3D, e influye en la forma en que se deforma, se renderiza y se desempeña en aplicaciones como la animación o la impresión 3D.
El flujo de bordes bien alineado sigue los contornos naturales del modelo.
Flujo de bordes deficiente. Con cambios abruptos de dirección o espaciado desigual. Provoca formas distorsionadas durante el aparejamiento/esculpido. Causa problemas de renderizado, reduce el atractivo estético y limita la utilidad práctica.

