Para reducir el uso de memoria al trabajar con modelos 3D, enfócate en optimizar la geometría, las texturas y la complejidad de la escena.
En primer lugar, simplifique la geometría: utilice herramientas de decimación o retopología para reducir el número de polígonos eliminando vértices redundantes, especialmente en áreas no visibles.
En segundo lugar, comprime las texturas: adopta formatos eficientes como JPEG, BCn o WebP para reducir el tamaño de los archivos y, al mismo tiempo, conservar los detalles esenciales; evita los formatos no comprimidos a menos que sea necesario.
En tercer lugar, optimice la escena: elimine los activos no utilizados, oculte los objetos fuera de cámara o implemente técnicas de LOD (nivel de detalle) para cargar modelos de menor poligonaje cuando no estén en foco.
Estos pasos minimizan la carga de memoria al dirigirse a elementos clave que requieren muchos recursos.

