Los modelos 3D de topología se deforman en la animación generalmente porque un flujo de bordes deficiente, una distribución desigual de polígonos o bucles mal alineados impiden que los vértices se muevan naturalmente con el movimiento del modelo. Una buena topología sigue el movimiento previsto del modelo (como flexiones de articulaciones o líneas musculares). Una mala topología (por ejemplo, triángulos en áreas de alto movimiento como los codos) interrumpe la forma en que los vértices se desplazan, causando estiramientos, plegamientos o desgarros no naturales. Si tu modelo se deforma, ajusta los bucles de bordes para alinearlos con las trayectorias de movimiento.

