Los modelos 3D generados por fotos suelen tener mucho ruido, principalmente debido a las fotos de baja calidad de entrada o a las limitaciones del proceso de reconstrucción 3D.
Las imágenes borrosas, sobreexpuestas o con iluminación desigual confunden al algoritmo, lo que lleva a una mala interpretación de las texturas/profundidad y superficies granuladas. Muy pocos ángulos de foto obligan al software a "rellenar" los detalles, añadiendo ruido.
Para reducir el ruido, use fotos nítidas y bien iluminadas desde más ángulos. Esto proporciona al algoritmo datos más claros para un mapeo preciso.

