Los modelos 3D de empaquetado a menudo aparecen planos cuando se renderizan debido a una texturización insuficiente del material (por ejemplo, mapas de especularidad/rugosidad faltantes) o una iluminación inadecuada que no resalta la profundidad y los contornos. Las texturas definen cómo la luz interactúa con la superficie. Por ejemplo, una caja brillante refleja más luz que el papel mate. Por lo tanto, sin ellas, el modelo pierde su forma 3D. La iluminación crea sombras que resaltan los bordes y pliegues; una iluminación débil o uniforme hace que estos detalles desaparezcan. Para solucionarlo, intente agregar mapas de textura básicos.

