Tu modelo 3D de cosméticos puede parecer falso en prototipos físicos porque sus propiedades de material digital (como el brillo, la textura o la precisión del color) no coinciden con las características reales del producto.
Esto a menudo ocurre cuando se utilizan ajustes preestablecidos de materiales genéricos o imprecisos. Por ejemplo, un acabado excesivamente brillante para un lápiz labial mate. Lo que hace que el prototipo no logre replicar cómo la luz interactúa con el artículo real.
Para solucionar esto, haga coincidir la configuración de materiales del modelo 3D (como la intensidad especular o la resolución de textura) con muestras físicas utilizando una caja de luz. Este sencillo paso ayuda a alinear la apariencia digital y del mundo real de su producto.

