En la producción de modelos 3D, las etapas de modelado y texturización suelen consumir la mayor cantidad de tiempo.
El modelado implica construir una geometría detallada, que incluye refinar formas, ajustar proporciones y garantizar la precisión estructural para cumplir con los requisitos de diseño. La texturización requiere agregar detalles de superficie como colores, patrones y propiedades del material.
Para agilizar estas etapas, preparar imágenes de referencia claras y utilizar bibliotecas de texturas puede reducir el trabajo repetitivo y ahorrar tiempo.

