Las herramientas más comúnmente utilizadas para la animación 3D en la producción cinematográfica son Autodesk Maya, Blender y Houdini. Autodesk Maya es ampliamente favorecido por sus robustas herramientas de rigging de personajes y animación de fotogramas clave, lo que lo convierte en un elemento básico en las películas impulsadas por personajes. Blender, una opción de código abierto, es valorado por su flujo de trabajo integrado que abarca el modelado, el rigging y el renderizado, atrayendo tanto a producciones independientes como a estudios. Houdini sobresale en la animación procedimental y los efectos visuales complejos, ideal para escenas dinámicas como explosiones o simulaciones de fluidos en películas de alto nivel.
