Los largos ciclos de producción 3D aumentan principalmente los riesgos de retrasos en el proyecto, sobrecostes y una menor relevancia del resultado final.
Los riesgos clave incluyen: - **Retrasos y aumento de costos**: Los plazos prolongados implican un uso prolongado de recursos (por ejemplo, mano de obra del equipo, licencias de software, hardware), lo que aumenta directamente los costos de producción. - **Cambios en los requisitos/tendencias**: Las necesidades del cliente o las preferencias del mercado pueden evolucionar durante los ciclos largos, haciendo que el diseño inicial quede desactualizado o sea menos competitivo. - **Disminución de la productividad del equipo**: Los ciclos largos y sostenidos pueden llevar a la fatiga del equipo, lo que reduce la eficiencia del trabajo y la calidad de los resultados.
Para mitigar esto, adoptar una producción por fases con revisiones periódicas por parte del cliente ayuda a alinearse con los cambios y controlar los costos.

