La profundidad Z en el renderizado 3D es la distancia de los objetos desde la cámara a lo largo del eje Z, lo que determina su posición de profundidad en una escena.
Es fundamental para calcular la occlusión de objetos: los objetos más cercanos bloquean visualmente a los más lejanos, lo cual es clave para crear una percepción realista de la profundidad.
Los motores de renderizado a menudo utilizan datos de profundidad Z almacenados en un buffer de profundidad para gestionar automáticamente la superposición de escenas, asegurando un orden visual correcto.
Al ajustar las relaciones espaciales de la escena 3D, verificar los valores de profundidad z ayuda a mantener una jerarquía visual adecuada sin reposicionamiento manual, lo que garantiza una representación precisa de la profundidad.

