Los modelos 3D con shaders utilizan algoritmos matemáticos para calcular dinámicamente la apariencia de la superficie, mientras que los modelos 3D basados en imágenes dependen de imágenes/texturas 2D capturadas previamente para los detalles de la superficie. Los shaders se ajustan en tiempo real (por ejemplo, interacciones de luz, reflejos), lo que los hace adecuados para escenarios dinámicos como juegos o animaciones. Los modelos basados en imágenes envuelven texturas alrededor de la geometría, ideales para visuales estáticos realistas (por ejemplo, renders de productos, vistas previas de arquitectura). Si necesitas interactividad en tiempo real.

