La mejor manera de reforzar un modelo 3D de paredes delgadas es utilizar características estructurales como costillas, refuerzos o filetes. Estas distribuyen el estrés, previenen la deformación y mantienen los diseños ligeros pero fuertes. Las costillas corren paralelas a las paredes delgadas para proporcionar rigidez vertical sin aumentar el peso. Los refuerzos fortalecen las esquinas para evitar que se produzcan grietas debido a la acumulación de estrés. Los filetes suavizan los bordes afilados, eliminando los puntos débiles donde se producen roturas. Para la impresión 3D, utilice costillas de 1-2 mm de espesor espaciadas a 10-20 mm de distancia (ajuste para PLA/ABS) para equilibrar la resistencia y la capacidad de impresión sin complicar demasiado el modelo.

