Los flujos de trabajo comunes en las industrias intensivas en 3D suelen incluir el diseño conceptual, el modelado 3D, la texturización, el rigging, la animación, el renderizado y el postprocesamiento, formando un proceso secuencial desde el concepto inicial hasta el resultado final.
- **Diseño conceptual**: Traduce ideas en referencias visuales (por ejemplo, bocetos, paneles de inspiración) para guiar la creación de activos. - **Modelado 3D**: Construye geometría digital utilizando herramientas como Blender o Maya, dando forma a la estructura central de los activos. - **Texturizado**: Añade detalles de superficie (colores, materiales, texturas) para mejorar el realismo o el estilo. - **Rigging**: Establece sistemas esqueléticos para permitir el movimiento, fundamental para personajes u objetos dinámicos. - **Animación**: Da vida a los modelos mediante keyframing, captura de movimiento o técnicas procedurales. - **Rendering**: Genera imágenes/vídeos de alta calidad utilizando motores como V-Ray o Arnold. - **Post-procesamiento**: Refina el resultado con composición, gradación de color o efectos para cumplir con los estándares de entrega final.
Estas etapas se alinean con la preproducción (concepto, modelado), producción (manipulación de objetos, animación) y postproducción (renderizado, procesamiento posterior), asegurando que los activos 3D satisfagan las necesidades específicas de la industria de manera eficiente.

