La unificación de los estándares de tecnología 3D enfrenta tres desafíos principales: diversos formatos de datos, compatibilidad inconsistente de hardware y requisitos específicos de la industria, derivados de sus aplicaciones intersectoriales.
Diversos formatos de datos: los datos 3D abarcan archivos CAD, modelos de malla y nubes de puntos, cada uno con estructuras únicas, lo que dificulta el intercambio de datos sin problemas entre sistemas.
Incompatibilidad inconsistente de hardware: Dispositivos como impresoras 3D y auriculares de realidad virtual tienen especificaciones variables.
Necesidades específicas de la industria: Sectores como el de la salud (precisión) y el de los juegos (renderización en tiempo real) exigen estándares adaptados, lo que entra en conflicto con los esfuerzos para crear un marco único que se aplique a todos.

