Los mejores consejos para el relleno de impresión 3D implican hacer coincidir la densidad del relleno con las necesidades de resistencia de la pieza, elegir patrones para usos específicos y equilibrar el uso de material con el tiempo de impresión. Una densidad más alta (20-50%) funciona para piezas que soportan carga, mientras que una densidad más baja (10-20%) es suficiente para prototipos no estructurales; los patrones de cuadrícula/hexágono aumentan la resistencia, mientras que el giroide añade flexibilidad sin exceso de peso. Comience con un 20% de relleno (una opción equilibrada común) y ajuste según el rendimiento de la pieza para evitar un relleno excesivo o puntos débiles.

