Los componentes principales de un modelo 3D suelen consistir en geometría, texturas, materiales y animaciones (si corresponde).
La geometría es la estructura central, compuesta por vértices, bordes y polígonos para delinear la forma del modelo. Las texturas agregan detalles de superficie como colores, patrones o imágenes, mejorando el realismo visual. Los materiales definen cómo la superficie interactúa con la luz, como el brillo, la transparencia o la aspereza. Las animaciones, cuando se incluyen, controlan el movimiento o la deformación a lo largo del tiempo, dando vida al modelo.

