Las texturas procedimentales se generan mediante algoritmos, mientras que las texturas basadas en imágenes utilizan archivos de imagen prefabricados; sus principales diferencias radican en el método de creación, la flexibilidad y el uso de recursos.
Las texturas procedimentales se basan en fórmulas matemáticas, lo que las hace independientes de la resolución (sin pixelación cuando se escalan) y fáciles de ajustar mediante parámetros.
Casos de uso típicos: las texturas procedimentales se adaptan a patrones editables y escalables.
Elige el procedimental para la adaptabilidad a escalas de modelos o ajustes frecuentes; el basado en imágenes para resultados rápidos y fotorrealistas con una configuración mínima.

