En el modelado de juegos en 3D, los umbrales comunes de resolución de texturas generalmente van desde 256x256 hasta 4096x4096 píxeles, dependiendo de la plataforma y la importancia del activo. Las resoluciones más bajas (256x256–1024x1024) se utilizan a menudo para activos distantes o pequeños con el fin de ahorrar memoria, ya que sus detalles son menos perceptibles. Las resoluciones más altas (2048x2048–4096x4096) son adecuadas para primeros planos o personajes principales, que necesitan detalles visuales abundantes para mejorar la inmersión del jugador. Para plataformas móviles o de gama baja, 512x512–1024x1024 es típico para garantizar un funcionamiento fluido; para PC o consolas, 2048x2048 es comúnmente aceptable para activos clave, equilibrando la calidad y la carga de hardware.

