Las propiedades básicas de un objeto 3D incluyen principalmente geometría, textura, material y posición espacial, que en conjunto determinan sus características fundamentales.
- **Geometría**: Define la forma y estructura del objeto, que consiste en vértices, bordes y caras que forman su contorno (por ejemplo, cubos, esferas o formas irregulares). - **Textura**: Añade detalles de la superficie como patrones de color, aspereza o imágenes, mejorando el realismo visual (por ejemplo, vetas de madera, tejido de tela o impresiones digitales). - **Material**: Determina la interacción con la luz, afectando atributos como la reflectividad, la transparencia o la opacidad (por ejemplo, metal brillante, plástico mate o vidrio transparente). - **Posición espacial**: Ubica el objeto en un sistema de coordenadas 3D a través de las coordenadas X, Y y Z, indicando su ubicación en relación con otros objetos.
Estas propiedades juntas dan forma a la apariencia, el comportamiento físico y la presencia espacial del objeto 3D.

