Al integrar activos 3D en diferentes motores de juego, los principales desafíos de adaptación incluyen la incompatibilidad de formatos, las disparidades del sistema de sombreadores, los desajustes del sistema de coordenadas y los obstáculos de optimización del rendimiento.
La incompatibilidad de formato ocurre porque los motores admiten diferentes formatos de archivo.
La mitigación implica exportar previamente los activos a formatos específicos del motor y probar los shaders/animaciones al principio en el motor de destino.

