Para visualizar un modelo 3D de cosméticos, utilice un software de renderizado 3D.
Estas herramientas te permiten ajustar la iluminación, aplicar texturas específicas del producto (brillo, mate, envase de vidrio) y simular aspectos del mundo real, como la forma en que un brillo refleja la luz o el acabado metálico de un compacto.
Los usos comunes incluyen comercio electrónico (páginas de productos interactivas para compradores), marketing (filtros de prueba de AR para redes sociales) o equipos de diseño que revisan los detalles del empaquetado.
Para principiantes, comience con plataformas fáciles de usar como Sketchfab o las características 3D de Canva. Estas le permiten subir modelos y ajustar los elementos visuales.
