Para riggear un modelo 3D de cara, creas una estructura esquelética (articulaciones/huesos) para las características clave, unes la malla a estos huesos y agregas controles para animar expresiones como sonreír o parpadear. Centra el esqueleto en las áreas que impulsan las expresiones: mandíbula, cejas, párpados, esquinas de la boca. Así, mover un hueso deforma la cara de forma natural. El binding (skinning) vincula la malla con los huesos, mientras que los controles (deslizadores/manijas) simplifican la animación al agrupar los movimientos (por ejemplo, un deslizador para ambas cejas). Para principiantes, prueba las herramientas gratuitas de auto-rigge de Blender para riggear caras básicas. Practica animando expresiones simples primero para familiarizarte con cómo los huesos afectan la malla.

