Para procesar un modelo 3D de textura, normalmente ajustas el desempaquetado UV (para la alineación de la textura) y editas los mapas de textura.
El desempaquetado UV convierte la superficie 3D del modelo en un diseño 2D para que las texturas no se estiren ni distorsionen. Los mapas de textura agregan detalles visuales. Edítelos en herramientas como Photoshop o Substance Painter. Aplicar texturas en Blender o Maya te permite comprobar cómo se ven y ajustarlas según sea necesario.
Para nuevos usuarios, el software gratuito como Blender (con herramientas de UV y textura integradas) es ideal para practicar pasos básicos sin costo alguno.

