Para modelar modelos 3D para juegos retro, enfóquese en diseños de baja poligonalidad (pocos polígonos) y texturas simples, pixeladas o pintadas a mano para adaptarse a las limitaciones de hardware más antiguas.
Comience bloqueando las formas básicas utilizando herramientas como Blender. Mantenga la topología (flujo de bordes) simple para facilitar las ediciones. Utilice paletas de colores limitadas.
Si eres nuevo, comienza con activos pequeños (como una caja o un personaje simple) primero. Esto ayuda a equilibrar el detalle con las restricciones de los juegos retro.

