Cuando modeles un modelo 3D para ilustración, comienza por alinear el estilo del modelo (por ejemplo, caprichoso, técnico) con tu objetivo, utiliza herramientas como Blender o Cinema 4D y primitivas simples (cubos, esferas) para construir la base, luego refina los detalles para que coincidan con la estética de la ilustración. Suaviza los bordes para un aspecto juguetón o agrega líneas nítidas para mayor precisión. Mantén los materiales/texturas al mínimo para que se integren sin problemas con los elementos 2D más adelante. Para la ilustración de personajes, una base de baja poligonización ayuda a probar las poses rápidamente; exporta los renders para pintarlos en herramientas 2D como Procreate o Photoshop. Si eres nuevo en la combinación de 3D e ilustración, prueba con un objeto simple.
