Para que un modelo 3D de foto se vea realista, concéntrate en tres elementos fundamentales: mapeo de texturas preciso (utilizando fotos de alta resolución) y propiedades de materiales realistas.
Use los colores exactos de la foto, las imperfecciones y los detalles de la superficie para las texturas. Esto mantiene el modelo fiel al objeto real. Establezca los materiales para reflejar cómo la luz interactúa con el objeto real, como el brillo del metal o la suavidad de la tela. Replique la dirección y la intensidad de la luz de la foto para evitar sombras planas y poco naturales.
Para un impulso rápido, use herramientas de coincidencia de fotos.

