Para que un modelo 3D de rostro se vea correcto, priorice las proporciones faciales precisas, una topología limpia para una deformación natural y una textura/iluminación realista que imite la piel real. Las proporciones precisas alinean las características con puntos de referencia estándar, como los ojos a la altura media de la cabeza o el ancho de la nariz que coincide con la distancia entre los ojos. La topología limpia utiliza bucles de bordes alrededor de los ojos y la boca para garantizar un movimiento suave al animar. Las texturas realistas agregan detalles sutiles (poros, arrugas finas), mientras que la iluminación direccional suave resalta los contornos sin sombras fuertes. Comience con una foto de referencia en 2D para guiar el modelado, use herramientas de escultura (Blender, ZBrush) para refinar los detalles y pruebe bajo diferentes iluminaciones para ajustarlo para que se vea realista.

