Al construir un modelo 3D a partir de imágenes 2D, necesitarás múltiples fotos del objeto (desde todos los ángulos: superior, inferior, laterales) y un software de imagen a 3D para convertirlas en una malla 3D.
El software primero alinea las fotos para que coincidan con las características superpuestas, luego reconstruye la geometría (forma) del objeto a partir de los datos visuales. A continuación, mapea las texturas de la imagen original sobre la superficie 3D para agregar detalles realistas.
Para principiantes, prueben herramientas gratuitas como Meshroom. Utilicen un objeto pequeño y bien iluminado.

