La volatilidad del mercado generalmente hace que las decisiones de inversión en 3D sean más conservadoras y reacias al riesgo.
Los inversores a menudo priorizan proyectos 3D a corto plazo y de bajo riesgo, como la impresión 3D en pequeñas series, en lugar de inversiones a largo plazo en I+D o infraestructura a gran escala, ya que la incertidumbre reduce la tolerancia a los períodos de amortización prolongados.
Los frecuentes vaivenes del mercado también pueden impulsar la diversificación en subsectores 3D estables, como el escaneo 3D para el control de calidad industrial, con el fin de equilibrar los riesgos y rendimientos potenciales.

