La granularidad de los activos afecta directamente la flexibilidad de la producción en 3D; una granularidad más fina la mejora al permitir una modificación y reutilización precisas de los componentes individuales sin alterar el activo completo.
Una granularidad más fina implica dividir los activos 3D en partes más pequeñas e independientes.
Esta modularidad permite una reutilización más fácil en diferentes proyectos e iteraciones rápidas durante la producción. Para los equipos que necesitan actualizaciones frecuentes o compartir activos entre proyectos, comenzar con activos granulares bien definidos reduce el trabajo de revisión y mejora la adaptabilidad general.

