La visualización de productos en 3D varía según las categorías de productos, y está determinada por la complejidad del producto, las prioridades del usuario y los requisitos de la industria.
Las principales diferencias radican en las áreas de enfoque: los muebles enfatizan la textura y la escala para demostrar el ajuste espacial; la electrónica resalta los detalles de los componentes para una claridad técnica; y la ropa se centra en la caída del tejido y el movimiento para simular la comodidad al usarla.
Para seleccionar el enfoque 3D adecuado, alinee con la necesidad principal del usuario de la categoría. Por ejemplo, contexto espacial para muebles o detalles funcionales para electrónica.

