El modelado 3D es clave para crear efectos visuales en películas, ya que permite generar representaciones digitales detalladas de objetos, personajes o entornos, que luego se manipulan e integran en imágenes de acción en vivo.
Permite la creación de elementos difíciles de filmar físicamente, como criaturas míticas, ciudades futuristas o escenas de destrucción a gran escala, reemplazando o complementando los accesorios físicos. Estos modelos están texturizados, animados e iluminados para que coincidan con la iluminación y la perspectiva de las tomas de acción en vivo, lo que garantiza una integración perfecta en la postproducción. También ofrece flexibilidad, permitiendo a los cineastas ajustar los detalles.
En general, el modelado 3D constituye la base de los efectos visuales realistas e inmersivos, mejorando la narración de historias en las películas.

