Las estrategias de compresión 3D generalmente reducen los costos de infraestructura al disminuir las demandas de almacenamiento y ancho de banda. Los archivos de modelos 3D comprimidos más pequeños requieren menos espacio de almacenamiento, lo que reduce los gastos en servidores locales o servicios de almacenamiento en la nube. La reducción de los volúmenes de transferencia de datos también disminuye los costos de ancho de banda de la red, ya que se transmiten menos datos entre los sistemas. Para maximizar el ahorro, las organizaciones deben utilizar herramientas de compresión que equilibren la calidad del modelo y el tamaño del archivo, optimizando aún más el gasto en infraestructura.
