Los plazos del proyecto influyen directamente en los costos del diseño 3D. Tanto los plazos comprimidos como los extendidos a menudo conducen a gastos más altos.
Los plazos comprimidos suelen aumentar los costos al requerir trabajo extra, diseñadores adicionales o la creación acelerada de activos, lo que incrementa los gastos de mano de obra y recursos.
Los plazos extendidos pueden aumentar los costos a través de retrabajos (debido a requisitos en evolución), tarifas de recursos inactivos o retrasos en la entrada al mercado (perdiendo oportunidades sensibles al tiempo).
Balancear los plazos con hitos claros durante la planificación ayuda a evitar prisas de última hora o ineficiencias prolongadas, manteniendo los costos bajo control.

