Diferentes formatos de presentación 3D afectan la comprensión del usuario al influir en la claridad espacial, la accesibilidad de los detalles y el compromiso interactivo.
Los modelos 3D estáticos a menudo limitan la percepción de profundidad y el control del usuario, haciendo que las estructuras complejas sean más difíciles de visualizar. En contraste, los formatos interactivos
Para contenido técnico o educativo, el 3D interactivo mejora la comprensión a través de la exploración activa, mientras que los formatos estáticos pueden ser suficientes para imágenes simples, pero carecen de la profundidad necesaria para un análisis detallado.

