Las empresas validan la efectividad de las implementaciones 3D al alinear los resultados con objetivos predefinidos y medir los indicadores clave de rendimiento (KPI). Comparan los resultados reales, como ahorros de costos, eficiencia del flujo de trabajo o compromiso del usuario, con los objetivos iniciales para evaluar si la solución 3D ofrece el valor previsto.
Los KPI específicos de la industria incluyen: - Fabricación: Reducciones en el tiempo del ciclo de diseño del producto o en las tasas de error de prototipos en comparación con los métodos 2D. - Comercio minorista/comercio electrónico: Aumentos en las tasas de conversión o en el tiempo de permanencia de los clientes en las páginas de productos 3D. - Atención médica: Mejoras en la precisión de la planificación quirúrgica o en las tasas de finalización de la formación médica con modelos 3D.
Para simplificar la validación, las empresas deben definir metas medibles.

