Para establecer objetivos de calidad 3D de manera racional, alinearlos con escenarios de aplicación específicos y necesidades de los usuarios, equilibrando factores fundamentales y restricciones prácticas.
Los principales factores fundamentales a considerar incluyen: - Complejidad del modelo: Cantidad de polígonos y resolución de texturas, ya que valores más altos mejoran el detalle, pero pueden aumentar la carga. - Rendimiento de renderizado: Velocidad de fotogramas y velocidad de carga, fundamentales para aplicaciones en tiempo real como AR/VR para garantizar una interacción fluida. - Precisión: Precisión dimensional y claridad de detalles, priorizada en usos estáticos como exhibiciones de productos.
Además, tenga en cuenta restricciones como los límites de hardware.

